El
auge de los especialistas va a la par que el de los analfabetos
funcionales, así que puede ser sospechoso de ser otra clase de
analfabetismo funcional menos evidente. El especialista, que lo puede
ser de varias cosas, centra tanto su esfuerzo intelectual en su
especialidad o especialidades, que luego se le escapa todo lo demás,
o bien no le presta atención. A él van dirigidos todos esos libros
tan en boga también especializados. Además, cómo no, se siente
especial y los que no dominan su lenguaje especializado le alimentan
esa sensación y muchas veces hasta le pagan por ella.
Entre
el especialista y el diletante podría haber todo un abanico de
posibilidades que se oscurecen cuando proliferan ambas formas de
entender el conocimiento. Es comparable a otros matices de las
sociedades que Bauman llama ''líquidas'': oportunismo o fanatismo,
vemos muy pocos matices en la mayoría.