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martes, 30 de diciembre de 2014

LA PREPOTENCIA

La prepotencia es una defensa, o diría mejor, una aparente defensa ante lo externo. Una coraza inútil que termina por adherirse al cuerpo de tal forma que llega un momento de no saberse distinguir la coraza del verdadero rostro, del verdadero cuerpo. Esa coraza inmensa ha pasado a convertirse en personalidad. ”Persona" significa máscara en latín, pero esa personalidad es más que una máscara, por eso la llamo coraza. Es una cárcel autoimpuesta y por eso la peor de las cárceles, pues se han comido la llave pero ni siquiera se ha digerido bien. Se encuentra en el estómago y las tripas produciendo úlceras sangrantes.
El sobrado, es decir el propotente o la prepotente porque no conoce de géneros ni dudas, o dice no conocerlos más bien, no es capaz de mirar a los otros sin temerlos, ni siquiera a sí mismo, sin construir una fortaleza de cartón piedra. No es capaz de admitir su desnuda e imprescindible miseria.
Cuando puede sentir se re-siente. Cuando puede amar se distancia. Se clava solitario sobre su promontorio de  excrementos
personales, y allí se va hundiendo hasta que le llegan al cuello, y es entonces, sólo entonces, cuando pide auxilio. Pero tal vez ya es demasiado tarde.

jueves, 25 de diciembre de 2014

CON POCAS PALABRAS.

Se cuenta que cierta persona angustiada por la situación de la humanidad le preguntó a un sabio rabino:
-Rabí Mordehai, ¿sabe usted cuál es la causa de que la humanidad vaya tal mal?
El rabino le observó  tras sus lentes con esa mirada típica que da la experiencia y la sabiduría y le dijo:
”El problema es que todos sabemos lo que no queremos, pero casi nadie sabe lo que  realmente quiere”