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sábado, 3 de enero de 2015

LA CONTRADCCIÓN Y LA NADA.


La ''petit mort'' no es tanto el orgasmo como el sueño. La mente humana prefiere aceptar la muerte como algo placentero que como una nada donde la memoria no siempre se haya presente. Y sobre todo la contradicción que ello representa. La contradicción y la nada son algo inconcebible pero se ''superan'' al menos en el plano del lenguaje y por extensión del pensamiento. La mente humana no puede simplemente aceptar la no existencia aunque sepa que cada noche vive, o mas bien casi no vive, algo parecido. Algún insomne o trasnochador cree quitarle al sueño esa parte no vivida que simplemente pasa al día. Por eso la noche tiene algo de fantasmal a la par de subversiva.
La contradicción busca ser superada en el plano del pensamiento y para ello el mismo Hegel elabora su sistema de pensamiento aunque no sea el único. Considera a la Razón omniabarcante contradiciendo a su vez a su predecesor Kant que no llegaba a tanto con su concepto de Noumeno http://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=235&from=action=search|by=N. Pero ni la Razón y mucho menos la intuición como creen otros, son omniabarcantes, omniscientes. Y lo que lo demuestra es precisamente esto de que la nada y la contradicción no son concebidas pues atacan directamente el sentido de las cosas, y no hay nada más terrible para una persona que la pérdida de sentido de las cosas y de sí mismo. Prefiere sustituirlo por creencias, por metafísicas, por ilusiones, que pueden estar bien como calmantes pero no son nada más que eso, pues la nada y la contradicción seguirán estando ahí. No hay caminos rectos, ni siquiera torcidos, sólo hay ilusiones de camino que andamos para no llegar a ninguna parte porque igual que creemos avanzar retrocedemos irremediablemente. Esta  especie de patología humana  nos hace ser humanos. Sin ella no seríamos lo que somos pero con ella tampoco logramos ser otra cosa de lo que somos, aunque lo creamos. Y seguramente no somos más que lo que son el resto de los seres vivos de este planeta: nacimiento, posible reproducción y muerte.
El infinito es representado en matemáticas y hasta se opera con su símbolo, la nada no, y las paradojas se intentan solucionar en el plano simbólico. Una de las paradojas más complicadas fue resuelta por el matemático ruso Perelman http://fronterad.com/?q=conjetura-poincare-resuelta-por-perelman . Él mismo se confiesa decepcionado con las matemáticas porque no han logrado darle sentido a su vida; perdió su única fe y ahora intenta recuperarla https://esencia21.wordpress.com/2010/06/03/grigori-perelman-dice-que-puede-provar-la-existencia-de-dios/
Sin lugar a dudas detrás de la obsesión humana con el poder y su supuesta 'eternización' hay algo de esto. Se inventa a dioses porque quiere serlo: primero son animales, después son hombres especiales, y por último es un hombre que aunque no deje de ser especial es más hombre que el resto y mortal aunque resucitado. La resurrección no es más que una superación teórica de la muerte, la principal contradicción de la vida. 
 

martes, 30 de diciembre de 2014

LA PREPOTENCIA

La prepotencia es una defensa, o diría mejor, una aparente defensa ante lo externo. Una coraza inútil que termina por adherirse al cuerpo de tal forma que llega un momento de no saberse distinguir la coraza del verdadero rostro, del verdadero cuerpo. Esa coraza inmensa ha pasado a convertirse en personalidad. ”Persona" significa máscara en latín, pero esa personalidad es más que una máscara, por eso la llamo coraza. Es una cárcel autoimpuesta y por eso la peor de las cárceles, pues se han comido la llave pero ni siquiera se ha digerido bien. Se encuentra en el estómago y las tripas produciendo úlceras sangrantes.
El sobrado, es decir el propotente o la prepotente porque no conoce de géneros ni dudas, o dice no conocerlos más bien, no es capaz de mirar a los otros sin temerlos, ni siquiera a sí mismo, sin construir una fortaleza de cartón piedra. No es capaz de admitir su desnuda e imprescindible miseria.
Cuando puede sentir se re-siente. Cuando puede amar se distancia. Se clava solitario sobre su promontorio de  excrementos
personales, y allí se va hundiendo hasta que le llegan al cuello, y es entonces, sólo entonces, cuando pide auxilio. Pero tal vez ya es demasiado tarde.

jueves, 25 de diciembre de 2014

CON POCAS PALABRAS.

Se cuenta que cierta persona angustiada por la situación de la humanidad le preguntó a un sabio rabino:
-Rabí Mordehai, ¿sabe usted cuál es la causa de que la humanidad vaya tal mal?
El rabino le observó  tras sus lentes con esa mirada típica que da la experiencia y la sabiduría y le dijo:
”El problema es que todos sabemos lo que no queremos, pero casi nadie sabe lo que  realmente quiere”

domingo, 16 de noviembre de 2014

Las formas y los contenidos.

Que diríamos de alguien que al contemplar la catedral de Notre Dame en París o La Sagrada Familia en Barcelona nos hablara de los materiales, el diseño, la complejidad de su estructura y todos esos aspectos realmente importantes para valorar la obra pero se olvidara del más importante: la belleza soberbia de su conjunto que no tiene del todo que ver con lo anterior. Ese ''algo'' que sobresale de la obra y que es lo que realmente nos deja a todos boquiabiertos cuando las vemos. Lo que llamaba Kant ''lo sublime'' que también pudiera ser un paisaje, una montaña, un atardecer... De la misma forma hay obras realmente sencillas de materiales, diseños y complejidad de estructura que pueden despertar emociones 'sublimes' en el espectador. Al contrario de los románticos no creo que ese aspecto 'sublime' tenga que ver con algo mágico (espiritual) e intrínseco, pero es un hecho que el conjunto no es sólo sus partes y la complejidad de sus partes, y que esto parece estar cada vez más olvidado, sobre todo por algunos que aún creen que la sociedad no es más que la suma de sus partes. O que ven la Naranja Mecánica de Kubrick y sólo aprecian su estética violenta ciertamente muy lograda pero no su contenido crítico que es lo más importante. Y algunos ya rayando el patetismo, como ocurrió cuando la estrenaron y por ello la retiró Kubrick del cine, imita al grupito detestable de adolescentes. O que ven el Padrino de Coppola (o más bien los padrinos poque es una trilogía) y al contrario de lo que se expone con claridad en las pelis, que no es más que la miserable que es la vida de mafioso, intentan copiarla y todo.
En la llamada por la escuela de Frankfurt y no sólo por ellos, ''industria cultural'' se hace necesario que las formas prevalezcan sobre los contenidos; el eterno consumo lo reclama, la eterna novedad de la marca, en suma la industria. La producción desde esta forma se equipara con riqueza, riqueza con aglomeración y acumulación, y por último con basura. Una ingente cantidad de basura. Vivimos en la era de la basura. Incluso personas ''basura'' como pudimos contemplar recientemente en Maspalomas (Gran Canaria) con los inmigrantes recogidos en un camión de la basura. Los materiales tampoco se valoran en sí mismos, se valoran tanto en cuanto se transforman (formas nuevamente), siempre por un tiempo limitado, caduco, para volverse basura y terminar donde salieron, normalmente de África donde se encuentran las más importantes minas de materiales tecnológicos del mundo controladas en su mayoría de un tiempo para acá por chinos y a la vez su basurero. Todo lo demás parecen daños colaterales que nada tiene que ver unos con otros. Pocos relacionan, o quieren relacionar, su último juguetito tecnológico con las guerras africanas interminables y sangrientas y con la lógica migración en masa que produce por ese mismo motivo. Los africanos también quieren su juguetito porque al fin y al cabo los materiales para producirlos vienen de sus países, a veces incluso se fabrican en sus países con sueldos de esclavo, y terminan contaminando sus ríos y lagos ya por otros motivos muy contaminados.
¿Esa obsesión cada vez mayor de las formas sobre los contenidos es el resultado, como afirma Lipovetsky, de lo que llama 'hipermodernidad'? O sea, la consecuencia extrema de la idea moderna de la necesaria transformación veloz de todo casi como una obligación y a la vez de destrucción de lo anterior. No necesariamente, porque la obsesión con la transformación de todo y la idea de 'progreso' entendida desde ese prisma se aplica sobre todo a lo consumible pues hay otras cosas que parecen nunca cambiar, o bien se teme que cambien. Además lo consumible también tiene categorías que se llaman''calidad''; la calidad es valorada tanto en cuanto supone duración, la necesidad de duración ha pervivido también como necesidad. En épocas de crisis de valores y de todo lo demás las obras de arte se convierten en una de las mejores y mayores inversiones junto con los metales preciosos y eso es un síntoma de todo ello. Se siguen necesitando ''contenidos'' supuestamente eternos. Aún así la ideología dominante que en su mayor eficacia no se transmite de manera consciente sino inconsciente, nos hace obsesionarnos con las formas y olvidar los contenidos hasta llegado un extremo de vacío existencial como consecuencia lógica de todo ello, nos lleve irremediablemente a todo lo contrario, en una dialéctica ya conocida de ''libertino convertido en santo''. Por eso el hipermodenismo como lo llama Lipovetsky, o el mundo líquido como lo llama Bauman, es pasto de fanáticos que obsesionados con las formas sobre los contenidos, pasan sin ningún problema a obsesionarse con los contenidos casi siempre únicos e irrebatibles sobre las formas a veces incluso formas morales. A cortar cabezas o explotar bombas en nombre de sus ''contenidos fundamentales''. Al fin y al cabo el ''pop'' (también burbuja en inglés) es eso, y dura eso. Y no es extraño que el terrorífico autoproclamado ''Estado islámico'' esté lleno de occidentales. La frivolidad no dura un asalto, y las modas como lo que son tampoco. Las barbas de los hipster pueden convertirse en otras barbas como la del fulano inglés decapitador que por lo visto pertenece a un grupo que sus compis fanáticos del estado islámico llaman ''los Beatles'' porque son ingleses. Mucha supuesta variabilidad y relativismo en la superficie pero remueves un poco el agua estancada postmoderna y no se dejan ver sino cocodrilos.

sábado, 28 de septiembre de 2013

ESPECIALISTAS Y DILETANTES; OPORTUNISTAS Y FANÁTICOS


El auge de los especialistas va a la par que el de los analfabetos funcionales, así que puede ser sospechoso de ser otra clase de analfabetismo funcional menos evidente. El especialista, que lo puede ser de varias cosas, centra tanto su esfuerzo intelectual en su especialidad o especialidades, que luego se le escapa todo lo demás, o bien no le presta atención. A él van dirigidos todos esos libros tan en boga también especializados. Además, cómo no, se siente especial y los que no dominan su lenguaje especializado le alimentan esa sensación y muchas veces hasta le pagan por ella.
Entre el especialista y el diletante podría haber todo un abanico de posibilidades que se oscurecen cuando proliferan ambas formas de entender el conocimiento. Es comparable a otros matices de las sociedades que Bauman llama ''líquidas'': oportunismo o fanatismo, vemos muy pocos matices en la mayoría. 
 

viernes, 16 de agosto de 2013

El ''Ser'' y el estreñimiento.


En primer lugar es difícil saber que significa eso de ''estar bien'' que se suele preguntar por ahí más por un asunto protocolario que porque tenga algo de significado para el que te lo pregunta. ''Te encuentras bien'' que también se pregunta tendría más sentido. Recuerdo que en el castellano existe la peculiaridad de diferenciar ''el ser'' del ''estar'', dos verbos muy auxiliares, pero en este caso se confunden, o bien se quieren confundir; ''estar bien'' es como decir ''ser bien'' (encontrarte bien), o sea una situación más existencial que concreta, como de disfrutar de un estado de bienestar que es otra vez confundir palabras pues debería ser ''bienser''que no existe en castellano. 
Sin embargo a pesar de esta peculiaridad  de diferenciar el ''ser'' del ''estar''como verbos, al contrario de otras culturas no les ha dado por rebanarse mucho los sesos con esa cosa del ''Ser''. ¿Un equivalente de Heidegger podría ser Ortega y Gasset? Pues me da que no. Ortega es realmente más vital que el otro que era más de cabaña y cantos de la tierra... desde el interior de la cabaña. Así que yo diría que en castellano a pesar de esa diferenciación lingüística, no existe un paralelo en el pensamiento no tan sólo académico, sino hasta popular. Nadie piensa sobre el ''Ser'' o algo que se le parezca cuando ''está'' tomando el sol en una terraza de verano, y también un alemán de visita, sobre todo ellos. El ''Ser' parece ser una cosa de encierros externos e internos y soledades grises melancólicas. Pero en Grecia también era pensado el ''Ser'', otro país de mucho sol, mas hablamos de la Grecia clásica muy diferente de la de hoy. Y quizá no hablamos siquiera de la Grecia clásica sino de la Atenas clásica que era algo bien distinto de lo que tenía en derredor.
    En suma, cuando se está bien, no se piensa en el ''Ser'', porque pensar en el ''Ser'' inmediatamente te lleva a pensar en la muerte como Heidegger, que a propósito siempre me pareció por sus fotos un estreñido; como si estuviera molesto con algo interno que no pudiera expulsar y que le amargaba la vida volviéndolo pensamiento. Su mismo bigote es una especie de síntoma de bigote de estreñido, pequeño y debajo de la nariz, tan hitleriano, otro estreñido sin duda. Los estreñidos siempre están pensando en expulsar, en depurar, en limpiar, como es lógico. Es su obsesión. Esa y la de devorar ''espacio vital'' para tener un lugar tranquilo donde cagar demorándose lo que se quiera sin que nadie moleste. Les encanta por ello también los espacios vacíos, las soledades, los individualismos, y cómo no, el tiempo, que no es más que tiempo de espera que da mucho juego a las posibilidades de pensamiento. Tal vez si Heidegger y Hitler no hubieran sido estreñidos no hablaríamos de ellos. En el caso del segundo sería una suerte, pero en el caso del primero tal vez no tanto. El Ser y el Tiempo sin duda es un gran libro, pero le faltó añadir ''y el espacio''. No obstante el que conoce la obra sabe que aunque no aparezca en el título el concepto ''espacio'' ocupa una parte importante de la misma.
Así que la próxima vez que me pregunten si estoy bien les contestaré: ''Sí, y además cago muy bien''. Seguramente no me entenderán, pero yo sí que es lo importante.

viernes, 7 de junio de 2013

Papi pataslargas.

Las arañas son insectos, y en general los insectos no son animales que suelan despertar mucha empatía. Y ciertamente algunos pueden transmitir enfermedades, pero hasta un animal doméstico puede transmitirlas. La gente besa el hocico de sus perros que antes es posible que hayan olido mierda sin ningún problema, o se deja lamer cuando desconocemos por donde habrá pasado el animal la lengua que puede ser lo mismo, y luego dicen que los insectos son asquerosos. Los insectos, más incluso que los gatos, siempre se están acicalando. De pequeño hice cosas inmundas con las moscas y ahora me arrepiento; era una especie de moda infantil masculina. Una forma de sentirse poderoso con un pobre, diminuto e indefenso ser vivo. Una cobardía y crueldad sin nombre que no la justifica la infancia, ni ninguna otra crueldad. Actualmente respeto mucho a los insectos salvo a unos que se comen la ropa y los libros. Sé que lo hacen por supervivencia no por maldad, pero no puedo evitar  enfadarme. Aunque debo admitir que destrozando algún que otro libro despreciable me hayan hecho un favor sin buscarlo. También los mosquitos me parecen  odiosos pero de la misma manera egoísta; debiera ofrecerles mi sangre y aguantar la molestia, además los mosquitos de por aquí son totalmente inocuos, nada de malaria y esas cosas. Pero no tengo madera de santón masoquista. Si veo alguno si puedo lo aplasto con sumo placer. Así que por ello me gustan sobre todo las arañas que se los comen. De los insectos domésticos son sin duda mis preferidos. Son el equivalente al  felino en insecto: sólo comen, duermen (o más bien se quedan quietas porque en ellas es siempre un misterio si hacen una cosa u otra) largas horas, y fornican a la manera de la araña donde el macho siempre tiene las de perder pues o fornica y muere, o sólo muere en el intento. La primera alternativa tampoco es muy atrayente que digamos pero al menos es mejor que la segunda. Dadas esas condiciones me da que su vida sexual no es precisamente muy promiscua, sobre todo la del macho. La vida sexual de los insectos es así de extraña y extrema. Y  su vida en general. Tal vez tenga que ver conque la mayoría llevan el esqueleto por fuera, su exterioridad es pura armadura y su interior todo lo contrario. A los animales como nosotros nos sucede lo opuesto en todos los sentidos: de tanto ser blandos por fuera terminamos siendo una coraza por dentro. Mis arañas preferidas son las caseras de patas largas. Los ingleses las llaman 'Dady Longlegs', o sea, Papá Pataslargas, casi como Pipi Calzaslargas. Sus telas de araña al contrario de otras de otros tipos de araña que suelen ser muy hermosas y armoniosas, en su caso son de lo más chapuceras: parecen más bien estelas sucias malformadas que cuelgan de todas partes, tal vez porque al contrario también de otras no paran de moverse. Son como arañas nómadas. No obstante tienen la misma particularidad  que el resto de las telas de araña: cuando les da la luz brillan con una intensidad cuasimágica pero depende de lo cubiertas que estén de polvo que suele ser considerable y muchísimo más que el resto de las telas. También cuando llueve y se llenan de gotitas de agua brillan con el sol pero nunca son tan hermosas como el resto, además casi siempre hacen sus telas en el interior de oquedades o en espacio cubiertos; son tan “domésticas” como les permitan. Yo les permito mucho, tanto así que mis visitas hasta pueden molestarse. No entienden que si los gatos matan ratones que por suerte no tengo en mi casa, ellas me matan mosquitos y otros bichos volantes  así que no suelo quitarles las telas, salvo que lleven desalojadas mucho tiempo, cosa común porque nunca permanecen demasiado tiempo en las misma. Las arañas montan su red y esperan, no se estresan demasiado. Y hasta la “pataslargas” que se mueve mucho, cuando se queda embarazada busca su hueco, hace su nido y espera. Al nacer sus arañitas se la comen, y tras el único banquete familiar y parricida se disgregan para volver a repetirlo todo de nuevo: polvo violento con asesinato del macho, embarazo seguro de múltiples hijos, y banquete parricida. No obstante no todas, porque muchas terminan secas colgadas de una tela, y son, o machos no devorados por las hembras fecundadas porque no lo han intentado o no han encontrado pareja, o hembras que no encontraron quien las fecundara y en consecuencia hijos que las devoraran. Es una cosa como el final del Satiricón de Fellini, una vieja costumbre latina: el fallecido sólo ofrecía la herencia con la obligación de que se comieran su cadáver.