La
variabilidad de comportamientos que todos y cada una de las personas
de mi entorno desarrollan conmigo me es a veces extremadamente
agobiante. Un mismo individuo puede ser muy cordial y a los segundo
dejar de serlo. Desconozco si le ocurre a más personas, o por lo
menos en esos extremos. Los demás son siempre un dilema para mí,
hasta el punto que intento que no me afecte para que no me genere
angustia.
No
soy sin embargo, o creo, nada insociable, ni creo que carezca de
habilidades sociales; al contrario, me resulta muy fácil, salvo en
contadas ocasiones, relacionarme al menos verbalmente, con alguien
que no he visto en mi vida antes. El ''desgaste'' siempre es con el
tiempo más corto o más tarde de esas relaciones. Ya no trato por ello de comprender,
ni de integrarme. Y si intento comprender es
siempre desde el distanciamiento. Dejo que las cosas sigan su
transcurso sin intentar forzarlas porque si no lo hiciera me sentiría
muy agobiado y estresado.

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