Sólo
hay dos tiempos: uno que pasa sin que te enteres o casi, y otro
altamente significativo. Éste último es el menos común pero el
único que te hace sentirte vivo. Por otra parte no quiere decir
que sea siempre agradable y precisamente por eso los intentamos
evitar. Preferimos ese otro tiempo ''burgués'', plácido, supuestamente controlado de ocaso
o crepúsculo, jamás algo completo del que nos podamos arrepentir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario