Vistas de página en total

lunes, 15 de abril de 2013

Imago mundi.

Imagen en una pared, tras la puerta, en una pantalla. Siempre imagen. Es como un sol que de tanto brillar ya no deja ver nada. Unos pitidos en diferentes tonos, a veces agudos, a veces graves, a veces indefinibles
La imagen que siempre oculta algo. Atrayente, repulsiva, distante, cercana pero como un humo que  nunca puedes tocar de veras, y que cuando estás en una habitación demasiado cargada te asfixias. Ciertas imagenes son tan cancerígenas como ciertos humos. Se te meten dentro sin que te enteres, te hacen daño en el cerebro a través de todos los conductos.
Intento ver que puede haber detrás de tanta imagen pero pocas veces lo consigo. Se ha vuelto complicado, extremadamente complicado. Ya no hay espacios  del todo sin humos y sin imágenes. Aún así a veces, muy pocas veces, logró ver algo más detrás de ellas y recupero la ceguera.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario